El Puebla cae con honor en Camino Viejo (3-1)

El conjunto cigarrero mereció más en un partido marcado por el buen inicio del rival, la polémica y la mala fortuna final para los de Chelu Bejarano.

Hay formas y formas de perder. Cuando lo das todo hasta el final, te sobrepones a un mal inicio en el que tu rival fue superior, la lesión de tu capitán, malas decisiones arbitrales y la diosa fortuna no se puede más que marcharse con la cabeza alta. Eso le ocurrió al Puebla en Camino Viejo, donde en primer lugar fue superado por un muy buen y trabajado equipo, con conceptos claros y adaptado a la perfección a las dimensiones de su terreno de juego. Y, posteriormente, reaccionó con el 2-1 y estuvo en el partido – dio dos veces en el palo – incluso cuando caía 3-1, único disparo local a puerta del segundo tiempo. Para ello, se sobrepuso a un más que cuestionable arbitraje, con una balanza claramente decantada hacia el lado local y hasta dos penaltis “muy pitables” que quedaron en nada.

Dos cambios presentó Chelu Bejarano en el once inicial con respecto al equipo que venció ante el Espartinas CF. Entró Aspi por Oti en la línea defensiva y Carlos Romero por JM Luque en la mediapunta. Formaron Álex Jurado; Pablo Osuna, Aspi, Martínez, Vélez; Fau, Pablo Sosa; Curro, Carlos Romero, David Martos; y Juandi.

Un disparo de David Martos desde media distancia supuso el primer acercamiento del partido. Precisamente el ‘11’ fue objeto en el nueve de partido de una entrada muy dura de Polo, castigada solo con amarilla por parte del colegiado. En otro momento del partido quizás la entrada hubiese recibido un castigo mayor. A partir de entonces, el Camino Viejo aumentó su presencia en campo contrario y se mostró superior, agobió la salida de balón del Puebla y tuvo sus llegadas, principalmente basadas en el juego directo y centros laterales. En una falta lateral llegó el penalti que dio origen al 1-0, transformado por Dani con suspense, puesto que Álex Jurado estuvo a punto de pararla. Penalti bien pitado.

David Martos llevó el mayor peligro del Puebla por banda izquierda, y tuvo una internada que taponó bien el guardameta rival. Sin embargo, justo tras pasar la media hora de partido, una pérdida en zona comprometida iba a provocar el segundo gol de los locales, obra de Puchero ante la salida de Álex Jurado. Se ponía complicado el partido en el feudo del líder.

El Puebla tiró de orgullo y demostró ser un equipo que también rema en las malas. Al minuto de recibir el 2-0, Juandi acertó ante la portería rival con un buen disparo tras centro raso de Vélez. 2-1 y más de una hora por delante. Álex Jurado apareció posteriormente en dos ocasiones para salvar a los suyos, mientras que otra vez David Martos protagonizó un tiro desde media distancia que salió fuera por poco. Eso, en cuanto a ocasiones. Al margen de ello, constantes faltas que recibieron un diferente criterio por parte del árbitro. Para ejemplo, una contra cortada por un rival ante Curro que tuvo como premio…dos amarillas para el Puebla.

Antes del descanso, la movida. En primer lugar, un balón dividido dejó tocados a Fau y al local Lindi. Preocupante lo del capitán cigarrero, que tuvo que ser sustituido por Fran López. En la misma jugada, Juandi se hizo con el balón y recibió falta. Acto seguido, agresión a dos pies de Puchero, que vio roja. Se formó una pequeña gresca en la que se encararon Aspi y Polo. Solo el zaguero rojo vio amarilla, que era la segunda. El árbitro compensó y dejó a los dos con 10 hombres.

La segunda parte comenzó con ¡¡15!! Minutos de retraso. Sí, 15. El porqué, que el señor colegiado tenía que apuntar lo ocurrido antes del descanso para que no se le olvidara después. Ver para creer.

La segunda mitad, después del largo descanso, no tuvo grandes ocasiones en su primer tramo. El Puebla pisaba campo contrario, pero el equipo local estaba bien plantado y buscaba el tercero a la contra. Destacó el gran número de amarillas mostradas por el árbitro. Fue en el 70’ cuando Chelu Bejarano comenzó a mover el banquillo con la entrada de Yeray, a quien siguieron posteriormente David Míguez, Díaz y JM Luque.

Los cambios reactivaron al equipo y Yeray, nada más entrar, tuvo una buena ocasión para hacer el empate a dos. No llegó el 2-2 y sí el 3-1, obra de Rubén Sánchez en el único tiro entre los tres palos por parte local en la segunda parte. Con 3-1 el Puebla no se arrugó y lo siguió intentando. Yeray, primero, y Vélez, después, fueron objeto de penalti en área local, pero el colegiado hizo caso omiso a dichas acciones y no señaló nada. El propio Yeray mandó al palo un buen remate de cabeza y, en la misma jugada, Oti se encontró posteriormente con el larguero. Tampoco sonrió la fortuna. El conjunto cigarrero cayó derrotado en un partido en el que recibió excesivo castigo y no reunió los condicionantes necesarios para vencer: primero fue sobrepasado y cuando se rehízo tuvo todos los elementos en contra.