El San Sebastián vibra con su Puebla (3-0)

Inolvidable jornada en el teatro de los sueños del fútbol sevillano gracias al partido que los cigarreros le regalaron a una afición que llenó el estadio.

El San Sebastián de las grandes ocasiones. Dicen los asistentes al partido que hacía tiempo que no se veía al estadio con tanto ambiente, ni a un equipo que desplegara un fútbol como el que hizo el Puebla CF ante el Ibarburu CF. Una exhibición de un bloque, el de Fernando Cepeda, que tumbó al líder e invicto hasta la fecha gracias a una lección táctica, de intensidad y, en definitiva, de fútbol. Bajo la batuta de Fran López en la primera parte y sabiendo leer el partido en la segunda, con Bernal en modo goleador y Vélez y Fau ejerciendo de líderes en la retaguardia. Argumentos para que la afición se marchara con una sonrisa de oreja a oreja que tardará en borrarse algunos días.

Fernando Cepeda sorprendió a su oponente con la disposición táctica del Puebla. Los carrileros, Diego y Llano, fueron un incordio constante para la zaga nazarena, algo que por lo que se pudo comprobar no esperaban. Con Álex Jurado bajo palos, Millán, Vélez y Mario Viejo actuaron en defensa, cuajando un partido soberbio. Fau hizo de eje en el centro del campo, con José Halcón y Carlos Romero como interiores; Fran López tuvo libertad en todo el campo y Bernal fue la referencia. A los siete minutos, Pablo Sosa entraba por un lesionado Carlos Romero en lo que fue un contratiempo para el conjunto local.

El Puebla entró muy bien en el partido. La sensación ya era buena. Bernal no llegaba por poco a un pase de Carlos Romero – lo único que pudo mostrar el ‘8’ antes de la lesión – y un centro de Diego, insistente y constante por su carril derecho, lo atrapaba el meta visitante. Llano fue una auténtica pesadilla por la izquierda, algo más liberado en campo propio y con libertad para presionar algo más arriba. Su intensidad propició pérdidas rivales como la de la jugada que debió ser penalti por manos en área nazarena tras tiro de Fran López. El Puebla lo buscaba. En área cigarrera, Álex Jurado respondía de forma óptima a un disparo centrado del Ibarburu en el que iba a ser uno de los pocos acercamientos visitantes.

A la media hora llegaba el merecido premio para el Puebla. Llano despebaja en semifallo tras un córner y José Halcón, atento, recogía el balón en la derecha para centrar de primeras al corazón del área. Vélez, como si de un ‘9’ se tratase, controlaba y disparaba con el alma para hacer el primero. El San Sebastián vibró y cantó el gol con ganas. Disfrutaba con los suyos. Pero el asunto no quedaba ahí. El Puebla movía el esférico al ritmo de Fran López, que se exhibió en el primer acto gracias, también, al buen trabajo de sus escoltas Fau, José Halcón y Pablo Sosa. El ‘10’ se inventó un pase fabuloso para Bernal, que con un toque sutil mandaba el balón a la red y llevaba de nuevo el delirio a una pobladísima grada. Celebración con todo el equipo y 2-0 al descanso. Ni en los mejores guiones se podía pensar que esto ocurriera. Pero el Puebla estaba maravillando con su fútbol ante el líder e invicto.

En la segunda parte se esperaba algo distinto. Lo lógico era que el Ibarburu tocase alguna tecla y diera un paso al frente para intentar sacar algo del San Sebastián. Y así fue. Pero era el día del Puebla, y el equipo cigarrero se mostró muy sólido en tareas defensivas. Una rápida salida de Álex Jurado y un tiro desde fuera que se marchó alto fueron las dos oportunidades más destacadas para los visitantes en el primer tramo del segundo acto.

A la buena lectura sobre el campo se unieron acertadas decisiones desde el banquillo. Sobre todo una. Fernando Cepeda dio entrada a Díaz en lugar de Fran López, el mejor cigarrero hasta que le duró la gasolina sobre el verde. Y Díaz le dio al equipo lo que necesitaba: desahogo con un juego algo más directo para liberar la presión rival y, a partir de ahí, volver a tomar el mando del encuentro. Minutos más tarde, Galla entró por un incombustible Llano, que junto a Diego fueron dos puñales por banda. También supo entrar bien en el partido el carrilero zurdo.

En una de esas llegaría el tercero. Balón en largo que pelea Díaz y queda suelto. Ahí aparece Bernal, quien sorprende a todo el mundo con un tremendo latigazo que se cuela en la meta nazarena. 3-0 y partido de nuevo controlado. Tras 15 minutos de lógico empuje rival, el Puebla volvía a crecer y mandar. El técnico cigarrero movía el banquillo con las entradas de David Míguez, Fernando y Martínez, y el Puebla buscó, tuvo y mereció algún gol más. David Míguez, il Cuervo y Díaz gozaron de ocasiones inmejorables para ampliar la renta cigarrera.

El aplauso final de la afición hizo justicia para el despliegue de los cigarreros sobre el verde. Las 500 personas que se dieron cita en el teatro de los sueños del fútbol sevillano supieron valorar el gran partido de los cigarreros, que recuperan la sonrisa tras la derrota en Villaverde. Porque un equipo se levanta inmediatamente de sus tropiezos. Y el Puebla lo es. Sonrisa para trabajar y pelear por el siguiente objetivo, que no será fácil.

Puebla CF: Álex Jurado; Millán, Vélez, Mario Viejo; Diego, Fau, José Halcón, Carlos Romero, Llano; Fran López y Bernal. También jugaron: Díaz, Galla, David Míguez, Fernando y Martínez.

Ibarburu CF: Iván, Juanjo, Jesuli, Víctor, Quico, Seda, Medina, Miguelito, Guerra, Ángelo y Ale. También jugaron: Adrián, Fran, Álvaro, Álvaro González y Jesús Rafa.

Goles: 1-0, Vélez (30’); 2-0, Bernal (40’); 3-0, Bernal (69’).

Árbitro: Ramos Pérez. Amonestó a los cigarreros Fau y José Halcón; y a los visitantes Jesuli, Quico, Ale e Iván.