HISTORIA | El “no” ascenso a Tercera División tras superar la repesca ante el Cádiz B

El Puebla Club de Fútbol se quedó en la 98/99 a un paso de lo que hubiera sido un logro histórico.

Estadio Deportivo titulaba en su edición del lunes 19 de abril de 1999 “Victoria histórica para un Puebla enrachado”, mientras que el diario Fondo Sur, editado por Canal 47, “Le quitó la plaza al gran favorito”. Los de Hipólito Lora lo hicieron. La victoria en La Algaba por 1-2 con goles de Lápiz y Manuel Ventura permitió al bloque cigarrero “arrebatarle” la plaza de liguilla a la AD San José y luchar por el sueño de ascender a Tercera División tras 18 años seguidos en Preferente. Con Pepe Ventura de presidente y un bloque joven en el que predominaba el ADN cigarrero, el Puebla no pudo quedar entre los dos primeros del grupo de liguilla pero sí superó la repesca ante el Cádiz B, aunque finalmente no ascendió a una Tercera División que contó al año siguiente con 19 equipos y no con 20. Todavía se viene a la memoria el “¿Por qué no?” del ascenso.

“El día que jugamos contra la Roteña aquí no se cabía en el San Sebastián, fue algo histórico. Hasta mi madre, que vivía en Sevilla, vino a ver el partido”, cuenta Hipólito Lora, míster cigarrero, de este encuentro que pudo valer un ascenso a Tercera División del Puebla CF. El entrenador confiesa que esa temporada su equipo jugaba bien al fútbol y, a su vez, era muy práctico, sobre todo fuera de casa: “Teníamos muy buena plantilla, con un gran centro del campo formado por Chane y Ulises. En inverno se marchó Chane al Tomares y posteriormente llegó Joni, que nos dio muchísimos goles en la segunda mitad de temporada, donde también se incorporó Víctor.”, confiesa Lora. También fue un hombre clave Mayo, fiel a Hipólito Lora y autor de numerosos goles en dicha temporada.

Hipólito Lora recuerda cómo fue su llegada al conjunto cigarrero: “Estaba en el Villafranco y vino Pepe Ventura a hablar conmigo. Le dije que hablaríamos todo lo que quisiera pero tenía un compromiso con el Villafranco. Si me dicen que aceptan mi marcha, me voy. Debía consultarlo antes. Reuní a los pesos pesados del Villafranco y no me pusieron problemas para venir a mi casa, al Puebla. Entendieron que era mi equipo”.

Una dura pretemporada por los pinares, donde Hipólito Lora confiesa que “se respira vida, es lo más sano del mundo y lo que le viene bien a los futbolistas en verano”, comenzó la que sería una temporada histórica. El Puebla finalizó segundo clasificado, solo por detrás del Antoniano, con un total de 63 puntos, basados en 9 triunfos y 4 empates como local y 10 triunfos y 2 empates como visitante. Números que hablan de la regularidad del conjunto de Hipólito Lora, que contó durante la temporada con la siguiente plantilla: Guti, Pepe, Adolfo (porteros), Mena, Chávez, Paco Villegas, Roge, Lápiz, Sergio, José María, Javi, Ulises, Nini, Rafa “negro”, Víctor, Chane, Guti, Mayo, José Manuel, Manuel Ventura, Joni y Adrián.

El partido de la confirmación de la liguilla fue en La Algaba, donde Hipólito Lora estuvo de entrenador. “Jugó de titular Manuel Ventura, que fue decisivo. Recuerdo que le dije a los jugadores que conocía de La Algaba que no se dejaran la cara en el campo, que teníamos que ganar”, confiesa sonriente Hipólito. Tras una primera parte sin goles, Lápiz abrió el marcador de penalti en el 61, gol que fue respondido por el equipo local en el 75. Sería un jovencísimo Manuel Ventura, a pocos minutos del final (86) quien le daba un triunfo histórico a los cigarreros. Un gol que valió una liguilla. Como celebración de aquella hazaña, los futbolistas del Puebla se tiñeron el pelo mitad azul, mitad rojo, y así jugaron un intrascendente último partido en el que, por cierto, el resultado fue de derrota ante un Montequinto que se jugaba la permanencia y que, a pesar del triunfo, perdió la categoría. Los escalafones inferiores realizaron un pasillo a sus ídolos antes del choque.

La inexperiencia en estos casos le jugó al Puebla una mala pasada en la liguilla. Los cigarreros comenzaron con un gran triunfo ante la Roteña (0-1), pero perdieron en la segunda jornada en el San Sebastián por 1-2 frente al Villanueva de Córdoba. Acto seguido, los de Hipólito perdieron 2-0 en Cartaya, equipo ante el que empataron 2-2 en el San Sebastián en la cuarta jornada. En Villanueva, los cigarreros sucumbieron por 3-1 y, todavía con opciones, el bloque del San Sebastián no pasó del empate ante la Roteña (1-1) en la última jornada de la liguilla.

Pero llegó la repesca inesperada. Sí, inesperada, ya que el encuentro de ida tuvo que jugarse en el Guadalquivir de Coria del Río al no estar en condiciones el San Sebastián. Como confiesa Hipólito Lora, sus hombres arrasaron literalmente al Cádiz B, al que golearon por 6-0 con tantos de Mayo (2), Sergio, Mena, Joni y Manuel Ventura. En la vuelta, los cigarreros empataron 1-1 en Carranza, dejando el global de la eliminatoria en 7-1. Lo que pasó después ya lo sabemos. Una Tercera División con 19 equipos impidió al Puebla subir de categoría, pero no restó méritos a una campaña histórica para el fútbol cigarrero.